He leído vuestro escrito, en la página web, sobre las prácticas que el Concejal llamado “Sr.Ogalla" realiza para amedrentar a los trabajadores de la guardería municipal y, como mínimo, me produce sonrojo y vergüenza. No se me ocurre otra solución que escribir acerca del miedo y sus repercusiones, para que los trabajadores/as comprendan que el miedo lo pueden controlar.
Para empezar les diré que la única forma de vencer los miedos es enfrentándose a ellos. El miedo inventa cosas terribles, usando la imaginación y fantasía. Además, se aprovecha de tu propia inseguridad. Recientemente he leído un libro que define el miedo como una emoción que se puede contagiar de unas personas a otras hasta convertirse en una emoción colectiva. El miedo se transmite a través de gestos y lenguaje corporal, así como a través de las palabras, la entonación y del mensaje en sí. Se puede aprender a tener miedo a un animal indefenso, como una mariposa, así como se puede aprender a no temer a un animal amenazante, como a una serpiente.
“No temáis a la mariposa”. Solemos subir a los políticos a un pedestal y luego nos quejamos de que nos miran por encima del hombro.
El miedo es una emoción propia e individual que depende del carácter y el temperamento de las personas. Por lo tanto, no todos sentimos miedo a lo mismo ni al mismo nivel.
El ser humano ha utilizado el miedo a lo largo de la historia para controlar a otras personas. El miedo se ha utilizado como “arma de soberanía y dominación política”. El filosofo José Antonio Marina en Anatomía del miedo, explicó, “uno de los hilos que trenza la historia de la Humanidad es el continuo afán por liberarse del miedo, una permanente búsqueda de la seguridad y, recíprocamente, el impuro deseo de imponerse a los demás atemorizándolos”. Hobbes descubrió en el miedo el origen del estado. Maquiavelo enseño al príncipe que tenia qué utilizar el miedo para gobernar. Ambos coincidían en una cosa: Que el miedo es la emoción política más potente y necesaria. Advertía Spinoza “Es terrible que el pueblo pierda el miedo”.
El miedo intencionado abarca al terrorismo, la violencia domestica, los chantajes, la extorsión... Tiene como objetivo y fundamento suscitar miedo a otro ser humano. Existe una estrecha relación entre el “poder” y “la capacidad de atemorizar”; por eso, el miedo es utilizado en todas aquellas relaciones humanas en las que el afán de poder está presente.
La capacidad del poderoso para conseguir que alguien se someta a su voluntad se sustenta en tres pilares: Conceder premios, infringir castigos y cambiar las creencias y sentimientos del súbdito.
Sé que una forma de controlar el miedo y que sería bueno recordar, es que no hay nada como hablar con otras personas sobre nuestros miedos para darnos perspectivas y objetividad.
En mi humilde opinión no debéis ceder al chantaje. Ni privatización ni bajada de sueldos.
El próximo relato tratará sobre la manipulación y el lavado de cerebro.




















Comentarios
Hermann Hesse
lo único cierto es que me llamáis cobarde, uuuy estoy muerta de miedo
No sé quien de vosotros estará escribiendo desde una oficina de funcionario, desde una tierra heredada, desde el cobijo de un partido político, desde la ignorancia, desde la pugna de poderes o desde una chaqueta camaleónica...ah que valientes que sois...
y me pregunto yo ¿quien es más cobarde?
que cada uno limpie su propia mierda, mientras tanto intentaré mantener mi dignidad como siempre
un saludo a todos los "héroes"
pero yo soy más de refranes:
cree el ladrón que todos son de su condición
unos por otros y la casa sin barrer
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