Siempre he sido de izquierdas, desde pequeña, y siempre he intentado hacer buen socialismo. Mis padres me inculcaron que el buen socialismo va más allá de los partidos políticos y de las personas que los gobiernan. Me enseñaron que el buen socialismo es aquel que se forja desde un ideal y que cada vez que lo persigues estás haciendo política. Porque la política no solo la hacen los gobernantes, válgame dios, la hacemos todos y cada vez que la practicamos, o luchamos en pro de ella, ejercemos nuestros derechos conquistados y estamos cambiando el mundo.
Me enseñaron, mis queridos padres, que hacer socialismo es NO pasar un solo día sin luchar contra la injusticia, decir que NO a la barbaridad de un mundo que impone normas basadas en la hipocresía y la mentira, gritar que NO al conformismo, la apatía y la desilusión. Ser de izquierda es creer, en todo momento, que la vida del compañero vale tanto o más que la tuya y que la verdadera fuerza radica en el pueblo, en la democracia. Ser de izquierda es rechazar absolutamente todo indicio de tiranía, poder dictatorial y mediocridad.
Tengo 47 años. Llegué a Palomares hace 7, desde Madrid. Me apasionó el cambio de un gigante, una ciudad imposible a un pequeño pueblo donde se podía tomar el fresco, saltar a la calle, conversar con los vecinos. Enseguida me acostumbré a parar en el Ayuntamiento, Casa del pueblo, cada vez que requería información de algún tema en concreto. Me hice asidua de la Biblioteca Pública (como de costumbre hacía en Bonanza, mi pueblo), donde varias actividades llamaron mi atención, en concreto una que reunía a gente de diversos países, muchas culturas, una sola tierra, frase que apunté en un cuaderno. Me pareció una idea fantástica.
Pero hoy no reconozco este pueblo. Todo se derrumba. Me apena volver a sentirme extranjera. Incluso he llegado a escuchar “Cómo se nota que no eres de aquí”. El socialismo que yo he mamado y en el que me inspiro cada mañana no habla de fronteras, sino de unión y a mi pesar, oigo distinciones entre pueblo y urbanización, fronteras invisibles que mellan la mente de cualquiera que pretenda vivir en paz, y en cualquier lugar, matando toda libre circulación, esa de la que habla nuestra madre Constitución.
Leyendo todo lo que publicáis estos días, de la quiebra más absoluta a la que está sometido el pueblo, trabajadores que van a ser despedidos, mala gestión de unos y otros, unos que no conocen al pueblo querido y otros que lo quieren tan en demasía que hasta escupen porquerías por defenderlo, puñaladas de unos y otros, mentiras, manipulación, me pregunto el porqué no existe un verdadero interés en bajar del mando-poder-mezquindad-tiranía de, absolutamente, todos los gobernantes (que no políticos)y os ponéis al lado, caminando junto al pueblo. No comprendo el porqué de la matanza ideológica y de valores que está imperando, dando paso a la palabrería barata, sin sentido, al hablar para que tú no hables, aunque no tenga nada interesante ni constructivo que decir.
Os contestaré yo misma, porque EL VERDADERO SOCIALISMO HA MUERTO EN EL SENO DE LOS PARTIDOS. Sólo hay pugna por el poder, la riqueza, el “medallismo”. Y los aliados, vasallos con cabeza gacha que se buscan para conseguirlo son gente sin escrúpulos, manipulables y sin ética alguna. La política de los partidos ha dejado de ser ideológica y ha pasado a ser destructiva. Solo se pierde tiempo en destruir al contrario, cuando lo verdaderamente interesante sería construir, construir, crear, creer, apostar.
En estos años de medio-palomareña he descubierto que la administración local es un medio eficaz para alcanzar y defender nuestra preciada democracia, o al menos, la más cercana. Por favor, hago un llamamiento para que no perdáis más el tiempo en destruir. Y le deis una oportunidad al futuro, con nuevos proyectos que saquen a este lugar de la ignominia, el estancamiento y la pobreza de espíritu. Y si no os veis capaces de dicho empeño, no os presentéis a las próximas elecciones. Cualquiera no puede gobernar. Se necesita un mínimo de integridad, formación, capacidad y honradez. Y si todos los que estáis ahí pensáis en ello y lo lleváis a cabo, la política social, el socialismo, el comunismo, el pueblo, los currantes, podrán volver a contar entre sus filas con verdaderos símbolos de cambio. Mientras tanto, seguiremos sumergidos en la ignorancia de no saber ni hacia donde vamos.
Es mi opinión. Y me permito, ejerciendo mi derecho a la libertad de expresión de mandarla a cuantas direcciones existen en la pag. Web municipal, así como a partidos de la oposición, rogando MÁXIMA DIFUSIÓN.
Desde mi más absoluta humildad.
Gracias, buenos días.
Teresa Teyte
Quiero agradecerte desde IU tu carta que, como ves, nosotros si publicamos.
Estoy de acuerdo contigo en que no por pertenecer a un partido que sus siglas dice que es socialista, comunista, etc.., significa que realmente se sea, ya que considero que quién de verdad tiene esta ideología la practica en su día a día, en su vida personal, en su trabajo…, valores como la igualdad, solidaridad, justicia social, libertad…. que hemos defendido durante la dictadura y que seguimos defendiendo la izquierda de este país, son los que no deberíamos olvidar cuando entramos en las instituciones, y digo deberíamos porque en este mundo tan cruel que nos ha tocado vivir cada vez estos valores están más en desuso por nuestros gobernantes.
Si hacemos historia a través de nuestra reducida democracia, vemos como un partido mal llamado socialista empieza a privatizar empresas públicas. Recordemos todas las eléctricas, HUNOSA, el banco Hipotecario… recordemos que era público, desde entonces ha llovido mucho y hemos visto como algunos partidos han ido relegando la ideología dentro de su razón de ser y existir, a un segundo plano por no decir a unas letras vacías de contenido en sus siglas. Algunos han llegado al poder y se han olvidado de su ideología para abrazar la nueva filosofía impuesta por el mundo capitalista de “tanto tienes tanto vales”, todos quieren ser “Yuppies”, lo importante es llevar un traje de Armani o cualquier marca, aunque nos quede como “un santo dos pistolas” porque son parámetros establecidos para ser alguien, todo esto a costa de la alineación mas absoluta, de perdida de libertad de pensamiento, abandono de valores como la solidaridad que algunas veces rayan la xenofobia, de la justicia social ya ni te cuento, vivimos dentro de un primer mundo, (eso nos han dicho y lo malo es que nos lo hemos creído) que tiene que explotar a otros seres humanos para poder llevar este tren de vida, nos callamos porque cada vez somos mas individualistas. Yo soy de las que creo que en los partidos no es que no haya ideología, es que hay militantes en los partidos que ni la han tenido ni saben que es, ni la van a tener nunca, esto es lo que yo creo que pasa en el gobierno de Palomares.
Podríamos hablar mucho más de este tema, pero creo que como vecina de Palomares vamos a ir a lo que más cerca tenemos.
Creo que en nuestro pueblo, en vez de haber una institución democrática, los que han gobernado se han creído dueños de un cortijo donde el “señorito y su capataz" hacen y deshacen a su antojo sin las mas mínimas garantías democráticas, hipotecando el ayuntamiento para las dos próximas legislaturas, comprando voluntades y practicando las viejas artimañas caciquiles del “divide y vencerás”, engañando a diestro y siniestro sin respeto por los palomareños/as, con una subida de impuestos desorbitada en esta época de crisis sin que esta subida haya significado calidad de vida en nuestro pueblo por la mejora de los servicios.
Dices que los partidos pierden el tiempo en destruir, yo te puedo asegurar que desde IU Palomares hemos hecho todo los contrario, al principio de esta legislatura IU y PSOE llegaron a un acuerdo de 5 puntos (entre ellos el Instituto para Palomares) qué al mes de haberlo firmado el primer Tte. de Alcalde, Sr. Ogalla, nos dijo qué no lo iba a cumplir, yo te pregunto ¿si no eres capaz de respetar los acuerdos firmados? ¿que credibilidad vas a tener?.
Pienso y creo que la institución mas cercana al ciudadano es su ayuntamiento, son los políticos con los que convivimos día a día, son nuestros vecinos de al lado qué cuando llegan a gobernar en el ayuntamiento se creen pequeños reyezuelos con el poder en sus manos para destruir puestos de trabajo, caso EMDESPAL, reducir servicios, cambiar la fisonomía urbanística etc, cuando lo que verdaderamente ha pretendido el ciudadano al votarlo es que el poder que ponen en sus manos a través del voto lo ejerzan con prudencia decoro justicia y por supuesto con total garantía democrática.
Para terminar decirte que yo siempre he creído que tener poder solo es gratificante si es para ponerlo al servicio del bien común, yo ya creo que soy importante por el simple hecho de ser persona.





















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